EL SITIO DE ALESIA

En Alesia dio César la medida de su genio militar: sitiador de esa ciudad, y sitiado a su vez por los galos, se enfrentó y derrotó a efectvos cuatro veces superiores a sus fuerzas. Su victoria puso término a la conquista de las Galias

En el año 50 a.C. Julio César partía de Roma para tomar posesión de las Galias. Tal era el acuerdo al que había llegado con Craso y Pompeyo, que junto con él integraban el «triunvirato» que gobernaba Roma en el agitado período que debería llevar a la dictadura cesariana y luego al Imperio de Augusto.

Para César, las Galias constituían una oportunidad inmejorable para terminar de labrar su prestigio como general e incrementar así su influencia sobre el pueblo y la clase dirigente romana. Así, nada más llegar a su destino, ordenó una serie de campañas fulgurantes con las que pudo someter, en apenas tres años, todos los pueblos galos hasta el Rin y el mar Atlántico. La Galia se había convertido en una nueva provincia de la República romana.

Pero los expeditivos métodos de César dejaron un rastro de rencor entre los indígenas que provocó enseguida una serie de rebeliones, cada una más grave que la anterior. En los años 54 y 53 César aplastó las insurrecciones de los belgas, los carnutes y los senones. El jefe de estos últimos, Acón, fue ejecutado.

Fue en ese contexto en el que se fraguó la gran sublevación gala del año 52, comandada por Vercingetórix, caudillo de los arvernos. Al frente de una gran coalición gala contra el invasor romano, Vercingetórix se apuntó un gran éxito al rechazar a César en el ataque de éste contra Gregovia. Era la primera derrota del general romano. Pero las aguas no tardaron en volver a su cauce. Apenas unos meses después César ponía sitio a Alesia, capital de los mandubios. Las diversas líneas de fortificación permitieron a los galos resistir durante dos meses, hasta la llegada de un gran ejército galo, muy superior en número al romano. Los sitiadores se ven a su vez sitiados. Pero el talento militar de César dio entonces toda su medida al lograr repeler el socorro, y Alesia no tuvo más alternativa que la rendición.

Historia National Geographic

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