HÉRCULES, EL HÉROE DE LOS GRIEGOS

El destino de Hércules estuvo marcado por las pasiones y la violencia. Sus prodigiosas hazañas y su fuerza sobrehumana lo convirtieron en uno de los héroes más populares de la Antigüedad.

El héroe de los dorios por excelencia, y el más famoso de todos los griegos, Heracles, aparece representado en la antigua literatura griega como un superhombre ávido de aventuras que recorre la geografía mítica de la Antigüedad, del Peloponeso a Iberia; pero también, como un forzudo brutal, voraz glotón, de buen carácter pero fácilmente irascible.

El nacimiento de Heracles fue portentoso y sobrenatural: una noche, entre truenos y rayos, su madre Alcmena quedó sola en el majestuoso palacio de Tebas; el poderoso Zeus, padre de dioses y hombres, adoptó la forma de su marido, Anfitrión, y mandó al día que detuviera su curso, para que la oscuridad durase tres jornadas enteras, prolongando su pasión. El adivino Tiresias reveló la visita divina a Anfitrión y, aún así, éste quiso acostarse con su mujer. Nacieron, de este modo, los gemelos Heracles, de Zeus, e Ificles, del mismo Anfitrión.

Hera trató de arremeter contra el hijo ilegítimo de su esposo enviando dos serpientes a su cuna para que lo mataran, pero Heracles, que aún era un bebe, las estranguló.

Su primera gran proeza la cumplió a los 18 años; siendo pastor de su padre adoptivo se le encomendó liquidar a un león que atemorizaba la región del Citerón, y así lo hizo con su tremenda fuerza.

Cuando su madrastra Hera le maldijo con una irrefrenable locura que le llevó a matar a sus propios hijos —llegó a engendrar ocho hijos con la princesa Megara—, Heracles abandonó Tebas horrorizado y fue a Delfos en busca de purificación. Entonces, el oráculo le reveló la voluntad de Hera: debía servir a su primo el rey Euristeo en Argos durante doce años, en cumplimiento con su destino y como expiación de sus faltas.

Así emprendió Heracles los célebres Doce Trabajos, y junto con otras hazañas sobrehumanas que debió llevar a cabo, el héroe se ganó la libertad y fue admitido como uno más entre los inmortales, el único, junto a Dionisos, de madre mortal.

Historia National Geographic

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