LOS GALOS, GUERREROS INDOMABLES

Radicados en un amplio territorio entre los Pirineos y el Rin, los galos pusieron en jaque con sus correrías a la misma Roma, hasta ser finalmente conquistados por las legiones de Julio César.

Entre los Pirineos y el Rin vivían los galos, pueblos celtas que llegaron a amenazar a Roma. Pero ni sus guerreros ni sus sacerdotes, los druidas, lograron detener el avance de las legiones romanas. Las tribus galas se agrupaban en pueblos o civitas, que podían aglutinar de 200.000 a 600.000 personas, de los que conocemos la existencia de medio centenar.

En el combate los galos no usaban casco ni coraza y habitualmente luchaban con el torso desnudo ( a veces todo el cuerpo), cubiertos sólo con sus joyas. Julio César fue el artífice, a mediados del siglo I a.C., de la conquista de la Galia Comata, «melenuda», así llamada por el tocado de sus habitantes. En la Galia, según Plutarco, César conquistó más de 800 ciudades, combatió a más de tres millones de enenmigos, hizo un millón de muertos y otro de cautivos.

Historia National Geographic