AMO A UNA MUJER CUYO NÚMERO ES 1308”: CENTENARES DE GRAFFITI ESCRITOS EN GRIEGO ANTIGUO HALLADOS EN ESMIRNA (TURQUÍA)

Es uno los centenares de «graffiti» escritos en griego antiguo hallados en Esmirna (Turquía), probablemente la colección de «graffiti» antiguo más importante del mundo

Un equipo de arqueólogos está analizando y descifrando una excepcional colección de graffiti griego del período helenístico y romano de Anatolia (la parte asiática de la actual Turquía, también llamada Asia Menor), que fue hallada en el sótano del ágora o mercado de Esmirna, una ciudad que rivalizaba con la vecina Éfeso.

Los graffiti y las inscripciones, realizados sobre paredes de yeso, han sido datados entre el año 178, cuando un terremoto destruyó la ciudad, que fue reconstruida, y el siglo III d.C. Fueron identificados por primera vez durante unas excavaciones anteriores a la Segunda Guerra Mundial, pero la colección se fue ampliando con motivo de unas intervenciones arqueológicas en 2003 y en 2007, esta última bajo la dirección de Akin Ersoy.

"Contamos con unos doscientos graffiti en griego, de un total de unos 1.000, incluyendo dibujos no verbales. Sabemos que hay más graffiti en la primera capa de yeso, que están cubiertos por una segunda capa de yeso. Robert Bagnall, experto en graffiti, cree que originalmente debían haber miles de ellos", explica Cumhur Tanriver, quien también estudia los graffiti y las inscripciones, a Historia National Geographic.

"En primer lugar hay que destacar los dibujos de barcos, tanto comerciales como de guerra, pintados con todo detalle. En segundo lugar, los dibujos vulgares de genitales masculinos y femeninos. Y después los de gladiadores, solos o en combate. Algunos de ellos vienen acompañados de sus nombres, por ejemplo Euprepes, mostrando el efecto que causaban los espectáculos de gladiadores en la población de Esmirna durante época romana. Los dibujos realizados mediante incisión representan a animales como peces y pájaros, humanos, dibujos arquitectónicos, formas geométricas y objetos sagrados como la labrys [un hacha de doble filo]", precisa.

Más intrincadas resultan las inscripciones, formadas por unas pocas letras o por textos de seis o siete líneas, algunas sobrescritas y en ocasiones ilegibles.

"Hay nombres de individuos, como Herakleides o Theagenes, largos textos con dedicatorias, juegos de palabras o códigos ocultos entre las letras. La mayoría de estos escritos aún no se han podido descifrar, ya que solamente el autor debía conocer su significado. Estos graffiti son un reflejo de la vida diaria de un ciudadano cualquiera de Esmirna que vivió entre los siglos II y III d.C. Ofrecen una información muy valiosa que no se podría obtener en ningún otro lugar", comenta Tanriver.

Los mensajes amorosos resultan especialmente llamativos y no difieren a los de la época actual, aunque están codificados. "Amo a una mujer cuyo número es 1308", reza uno de ellos. "El nombre de la mujer está escrito mediante la isopsefia, una técnica de cifrado bien conocida en la antigüedad. Los números 1308 corresponden al nombre Tyche (300+400+600+8)", arguye Tanriver.


Los juegos de palabras también se repiten con frecuencia, por ejemplo un cuadrado compuesto por las cinco siguientes palabras: Melon-Hedone-Logos-Onoma-Nesas» (fruta-placer-palabra-nombre-el hombre que nadaba).

"El grupo de graffiti más interesante hace referencia a los ojos o a la salud de los ojos. Hay muchos ojos en las paredes, tanto dibujados como incisos con objetos punzantes. En un grafito se puede leer: Hygenios dice: él (o ella) me ha curado los ojos rápidamente; en otro grafito su autor (o autora) indica que sus ojos han sanado gracias a los dioses, y le da las gracias a Baite. No sabemos quién es, podría ser una diosa o una ninfa de agua", sostiene.

Tampoco escasean los grafitos de contenido sexual. Los genitales, por ejemplo, aparecen representados de forma exagerada. "Encima de un detallado dibujo de un hombre joven se añadió, probablemente como un insulto, la siguiente expresión: Me están sodomizando", añade.

Esmirna vivió el avance del cristianismo. El santo Policarpio de Esmirna, por ejemplo, fue martirizado en la ciudad. "Un grupo de los graffiti podría estar relacionado con el cristianismo temprano. Por ejemplo uno que reza: El mismo valor; el Señor: 800, fe: 800. Las palabras Señor y fe y el énfasis en su idéntico valor es indudablemente cristiano. Asimismo, aquel que ha dado el espíritu podría referirse a Cristo. En otro grafito se puede leer: la señora con fuerza de voluntad, que podría referirse a la virgen María", concluye.

National Geographic