MAGIA NEGRA EN DOS ANTIGUAS MALDICIONES ROMANAS

En un tiempo en el que la magia negra era relativamente común, fueron lanzadas dos maldiciones que incluían serpientes, una dirigida a un senador y otra a un veterinario.

Ambas maldiciones cuentan con la representación de una deidad, posiblemente la diosa griega Hécate, cuyas serpientes salían de su cabello posiblemente para atacar a sus víctimas. Ambas maldiciones, de 1.600 años de antigüedad, contienen invocaciones griegas similares a los ejemplos conocidos del llamado a Hécate.

Las dos maldiciones, escritas en latín e inscritas en delgadas tablas de plomo, podrían haber sido creadas por dos personas diferentes a finales del Imperio Romano. Las tabillas fueron redescubiertas en 2009 por el Museo Arqueológico Civil de Bolonia, en Italia, y fueron originalmente adquiridas por el museo durante el siglo XIX. A pesar de que los académicos no están seguros de dónde son originarias, después de examinar y descifrar las maldiciones saben quiénes son las víctimas.

Una de las maldiciones señala al senador romano llamado Fistus y parece ser el único ejemplo de senador maldito. Otro de los objetivos de la maldición era un veterinario llamado Porcello. Irónicamente, porcello es la palabra latina para cerdo.

Celia Sánchez Natalías, una estudiante de doctorado de la Universidad de Zaragoza, explicó que Porcello fue probablemente su nombre real. “En el mundo de las tablillas malditas, una de las cosas que tienes que hacer es tratar de identificar a tu víctima de manera muy, muy exacta”.

Sánchez Natalías añade que no está claro quién le maldijo y por qué. Puede ser por razones personales o profesionales. “Posiblemente esta persona era alguien que tenía un caballo o un animal que murió por la medicina de Porcello”, dice Sánchez Natalías.

“Destruye, machaca, mata, estrangula a Porcello y su mujer Maurilla. Sus almas, corazón, las nalgas, el hígado…” lee parte de ella. La iconografía en la tablilla muestra a Porcello momificado, sus brazos cruzados (como en la deidad) y su nombre escrito en ambos brazos.

El hecho de que tanto la deidad como Porcello tengan sus brazos cruzados es importante. Sánchez Natalías cree que el hechizo fuerza a la deidad, y por tanto a Porcello, queda obligado. “Esta comparación podría entenderse de dos maneras: la deidad estaría obligada, por lo que Porcello también lo estaría, o como Porcello está obligado la deidad también lo está”, escribe en una edición reciente de la revista Zietschrift für Papyrologie und Epigraphik.

El caso de Fistus, un senador romano, es también destacado. El Senado en la Antigua Roma fue un lugar de una gran riqueza y, a principios de la historia romana, fue un lugar de considerable poder. Para el momento en que la maldición fue escrita a finales del Imperio romano, la influencia del Senado había pasado a favor del emperador, el ejército y la burocracia imperial.

Fistus podría haber sido una persona rica, sin embargo, quienquiera que escribió la maldición la tenía ahí por él. La expresión latina para ‘machacar’ se usa al menos cuatro veces en la maldición. “Machaca, mata al senador Fistus”, dice parte de la maldición, “Que Fistus se diluya, languidezca, se hunda y que todos sus miembros se disuelvan…”.

Una vez más, Sánchez Natalías no está segura de los motivos que hay detrás de la maldición; pero fueran cuales fueran, incluso con el estándar de hoy en los anuncios de ataques políticos, era un desagradable golpe senatorial.

La traducción y el estudio de Sánchez Natalías sobre la maldición del senador está detallada en dos artículos recientes publicados por la revista alemana Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik.

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