VIÑAS COMO EN TIEMPOS ROMANOS

La nueva viña "a la romana". Experimentar con las antiguas técnicas romanas de viticultura y elaboración del vino y ponerlas en práctica, desde la poda hasta la vendimia, utilizando los resultados de excavaciones y empleando herramientas originales reproducidas. Este es el objetivo del proyecto 'Arqueología de vino en Italia: una experiencia siciliana', puesto en marcha en las laderas del Etna por el Instituto de Patrimonio Cultural y los Monumentos del Consejo Nacional de Investigación (CNR-IBAM) de Italia, en colaboración con la Universidad de Catania.

Según informa la agencia Dire, el experimento intentará reproducir en la Sicilia moderna una viña siguiendo fielmente las instrucciones que figuran en los textos romanos del siglo I antes de Cristo al siglo II dC, en particular el segundo libro de las 'Geórgicas' de Virgilio y el 'De Agricultura' de Columela.

"Nos hemos guiado paso a paso por la lectura e interpretación de la información contenida en las fuentes latinas para el trabajo en la viña", explica el director del IBAM-CNR, Daniele Malfitana. "El propósito de este estudio es doble: por un lado, verificar la viabilidad de las instrucciones de los antiguos agrónomos; por otro lado, comprender si estos conocimientos técnicos y prácticos pueden ser útiles en la viticultura moderna, incluso mediante comparaciones etnográficas entre los instrumentos descritos y utilizados por los romanos y las metodologías y técnicas en uso hasta hace poco tiempo. El objetivo final es la comparación de los resultados experimentales con los de las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en la península italiana y Sicilia".

"Gracias a las direcciones de Columela ha sido posible reconstruir, por ejemplo, la 'cigüeña', una herramienta utilizada por los terratenientes para verificar que el cavado del suelo para preparar la plantación de cepas fuesen bien ejecutados por los agricultores", añade Mario Indelicato, ejecutor del proyecto. "La fuente también deja claro que la caña y la retama son los materiales más adecuados para atar las cepas jóvenes al tutor. Son conocimientos y prácticas condenados a desaparecer en el campo siciliano e italiano".

"El área plantada llegará, en cinco años, a cerca de 5.000 metros cuadrados y la primera producción útil para la elaboración del vino de cepas plantadas en la primavera pasada se espera para dentro de cuatro años: la primera cosecha experimental debe ser de 100 kg de uvas y 70 litros de vino, para doblarse luego cada año hasta una previsión de rendimiento óptimo de unos 5.000 kilos para toda la extensión de la viña", añade Malfitana. "Es una oportunidad interesante de experimentación didáctica que pone el arqueólogo en condiciones de pasar de la teoría a la práctica".

La cepas plantadas esta primavera son éstas: 17 de la casta nerello cappuccio, ocho de nerello mascalese, seis de visparola, seis de racinedda, seis de prunestra, seis de muscatedda y seis de catanese nero. Las cepas no recibirán más tratamientos que los que existían hace dos mil años. A partir de 2017, la fase de vinificación será igualmente según los cánones antiguos, con pequeñas ánforas enterradas en el suelo y selladas con cera de abeja.

Este experimento se produce en el momento en que mayor interés se ha despertado en el mundo desde hace más de un siglo en la recuperación de las formas antiguas y 'naturales' de viticultura y vinificación.



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Agencia Dire