NERÓN NO ERA TAN MALO

El emperador romano Nerón es conocido principalmente como un tirano cruel y extravagante, que asesinó a dos esposas y a su propia madre.

También es recordado como un feroz perseguidor de los cristianos, con actos que incluyen el asesinato de los dos principales santos del cristianismo, Pedro y Pablo. Pero ahora una exposición en el área arqueológica de Roma trata de resaltar un lado menos conocido del emperador romano: el de urbanista innovador y culto, y el de una persona con gran sensibilidad artística.

Lucio Domicio Ahenobarbo se convirtió en emperador con el nombre de Nerón a los 17 años en el año 54 D.C. Y desde su ascenso a poder desplegó un estilo que muchos historiadores han calificado de excéntrico. Así lo describe el historiador romano Suetonio: "Estatura casi normal, cuerpo lleno de pecas y hediondo, cabellos rubios, rostro bonito, pero sin gracia, ojos azules, pescuezo largo, piernas flacas, barriga grande y buena salud. Aparecía en público con ropa interior, un lienzo amarrado en el cuello y descalzo". Sin duda se trataba de un personaje complejo y contradictorio. Nerón habría reinado de forma ejemplar en el comienzo, pero después se transformó en uno de los gobernantes más crueles, narcisistas y megalómanos de la historia.

"Si Nerón hubiese muerto en los primeros años de su reinado, no sería recordado como un 'veneno para el mundo' como lo describió el escritor romano Plinio",dijo el historiador Andrea Giardina al presentar la muestra, que estará abierta al público hasta el 18 de septiembre.

Según datos de la exhibición, la imagen negativa con la que se asocia a Nerón se debe, entre otras cosas, a medidas que Nerón tomó que generaron descontento entre las élites romanas de la época. Odiado por la aristrocracia, Nerón era, sin embargo, adorado por la plebe. Y para encontrarse con su pueblo, habilitó grandes espacios, según explicó en la apertura de la exhibición el arqueólogo Andrea Carandini, especialista en la Roma antigua.

"Del coliseo al Palatino Nerón, creo un gran escenario arquitectónico. En esta área había un gran lago artificial que después fue eliminado para dar lugar al coliseo, y en este lago Nerón organizaba banquetes suntuosos, a bordo de una gran embarcación".


La muestra comienza en esta área, dentro del foro Romano, corazón de la Roma antigua, y exhibe retratos del emperador y su familia, videos que proyectan trozos de películas sobre él y piezas que ofrecen un testimonio del lujo exagerado de sus palacios.


También forman parte de la exhibición, las áreas del Foro Romano donde arqueólogos todavía buscan restos de otras residencias del emperador. La exhibición termina en el Coliseo, con una parte dedicada al gran incendio, uno de los sucesos más trágicos de la historia romana. Según testimonios de la época, fue Nerón el que mandó a incendiar Roma la noche del 18 de julio del año 64 D.C. para construir un palacio suntuoso. El fuego duró nueve días.

"Nerón quería la gloria de fundar una nueva ciudad a la cual quería dar su nombre", según Tácito, historiador de la época. El arqueólogo Andrea Carandini señala que para concretar su proyecto urbanístico, Nerón sabía que serían necesarias grandes expropiaciones, lo que sería más fácil de ejecutar después de un incendio.

Oficialmente, la culpa cayó sobre los cristianos, tras presuntas confesiones que fueron arrancadas sobre la base de torturas, aprisionamientos en masa, crucifixiones y condenas a muerte, entre otros. En los últimos años de su reino, fueron martirizados los dos mayores santos del cristianismo: Pedro y Pablo.

Pero aún en este punto, hay controversia sobre el papel que jugó Nerón. La historiadora Silvia Ronchey considera que se ha exagerado el rol de Nerón en la persecución de los cristianos. "Las primeras persecuciones contra los cristianos salen de la época de Domiciano y Trajano y el gran enemigo de ellos fue en realidad el emperador Marco Aurelio". Ronchey también resalta un lado menos conocido de Nerón.

"La imagen que hemos heredado de Nerón no hace justicia al emperador, que tenía gran carisma y gran sensibilidad estética", dice. Según ella, Nerón conquistó una imagen de estrella gracias a su vocación teatral y su atención a la opinión del pueblo. "Era un campeón en los deportes, actor y músico con tal carisma que se convirtió en un verdadero mito. En su adolescencia, ascendió al trono de un imperio que se extendió por tres continentes. Tenía gran prestigio no sólo en Roma y se suicidió a los 31 años declamando un poema de Homero".

BBC Mundo