TRAJANO, ADRIANO Y TEODOSIO: EMPERADORES ROMANOS NACIDOS EN ESPAÑA

La importancia de la provincia de Hispania que hoy ocupa España y Portugal queda retratada en que tres emperadores nacieron en esta tierra. Marco Ulpio Trajano fue el primer emperador no itálico de la historia.

«Esta Hispania produce los durísimos soldados, ésta los expertísimos capitanes, ésta los fecundísimos oradores, ésta los clarísimos vates, ésta es madre de jueces y príncipes, ésta dio para el Imperio a Trajano, a Adriano, a Teodosio», citó en su obra el retórico galo Pacato, a finales del siglo IV. Una frase que da cuenta de la importancia que alcanzó la provincia de Hispania, que sirvió de lugar de nacimiento a tres de los emperadores más importantes en la historia de Roma.

Marco Ulpio Trajano

Marco Ulpio Trajano nació el 18 de septiembre de 53 d. C. en la ciudad de Itálica, a escasos kilómetros de Hispalis (Sevilla), y se convirtió a los 45 años en el primer emperador romano que no había nacido en la Península Ibérica. Una muestra de la incipiente importancia de Hispania dentro del sistema político de Roma. Aunque la familia de Trajano decía proceder de la Península Itálica, recientemente varios historiadores han apuntado que los antepasados de la familia eran nativos de Hispania, siendo Trajano el Viejo en realidad un Traius adoptado por la familia de los Ulpii.

El 27 de enero del año 98 sucedió al emperador Nerva, el cual había adoptado previamente a Trajano. Su reinado fue sobre todo conocido por su amplio programa de construcción de edificios públicos que reformaron la ciudad de Roma y por sus éxitos militares. En 101 lanzó una expedición punitiva contra el reino de Dacia gobernado por el rey Decébalo, derrotando al ejército dacio (en la actualidad, lugar que pueblan los búlgaros y los rumanos) cerca de Tapae en 102 y finalmente conquistó Dacia en 106.

Publio Elio Adriano

En 117 Trajano realizó una incursión a las profundidades de Partia (actual Irán), alcanzando con ello la máxima expansión del Imperio romano en toda su historia. Durante esta campaña, Trajano enfermó, falleciendo mientras volvía a Roma. Le sucedió su sobrino segundo, también de origen hispano, Adriano. A este respecto cabe señalar que existe cierta controversia sobre el lugar de nacimiento de Adriano, pues en su biografía (hoy en día perdida) se afirmaba que nació en Roma, en el seno de una familia emigrada a Hispania en tiempos de Escipión. Sin embargo, todo hace pensar que esta declaración fue un intento por esconder su auténtica procedencia –probablemente nacido en Itálica, en el actual término sevillano de Santiponce– en un tiempo donde seguía mirándose con lupa esos asuntos.

Así y todo, Publio Elio Adriano fue uno de los conocidos como cinco emperadores buenos. Su reforma de la administración permitió modernizar el sistema administrativo estatal ascendiendo a expertos y tecnócratas, lo que supuso que muchas secciones de la administración quedaran en manos de estos funcionarios. A causa de ello la élite senatorial y aristocrática vio mermada su influencia. Adriano falleció el 10 de julio de 138 cuando contaba con 62 años, a causa probablemente de una insuficiencia cardiaca.

Teodosio I el Grande

Flavio Teodosio fue emperador de los romanos desde 379 hasta su muerte, siendo el último emperador en gobernar todo el mundo romano al unir las porciones oriental y occidental del Imperio. No obstante, después de su muerte, las dos partes del Imperio se separaron definitivamente. Sobre su lugar de nacimiento no cabe duda de que fue en Hispania, pero el debate está en si fue en Cauca (actual Coca, Segovia) o en Itálica (cerca de Sevilla), como distintos historiadores han apuntado.

Su padre, Teodosio «el Viejo», fue un oficial destacado del ejército del Imperio Romano de Occidente, también procedente de Hispania.

ABC