LAS MÉNADES

Baile de las Ménades, copia romana del original griego. Museo del Prado

Baco, después de su accidentado nacimiento, había sido entregado por su padre Zeus al rey de Orcómeno, Atamante, para que lo criase como propio junto a su esposa Ino y, de esta manera, mantenerlo alejado de la cólera de la diosa Hera, celosa de los amoríos de su esposo; pero la diosa no se dejó engañar y volvió loca a Ino e incluso al propio Atamante. Entonces Zeus se llevó al niño Dioniso lejos de Grecia,a un país llamado Nisa, que unos sitúan en África y otros en Asia y lo entregó a las ninfas de aquellas tierras para que lo criaran. Ellas fueron las primeras Ménades.

Nacimiento de Dionisos, fragmento
Estas divinidades femeninas están poseídas por el dios, que les inspira una locura mística  que les lleva a vagar errantes  por los campos, extrayendo agua de las fuentes con la idea de que es miel o leche. A menudo se las representa desnudas o ligeramente cubiertas con finos velos que dejan entrever la desnudez, con la cabeza coronada con hojas de vid y llevando en su mano el tirso, una vara con una piña en el extremo y adornada con hiedra (una de las plantas del dios); o con hojas de vid. A veces en lugar del tirso aparecen con un cántaro en las manos, o con instrumentos musicales como la flauta o el tamboril y casi siempre entregadas a una danza frenética.

Ménade, Skopas
También pueden aparecer ataviadas con la nébrida, una piel moteada que semeja la piel de la pantera, y que las relaciona con lo salvaje y lo agreste. En ocasiones llevan los cabellos sueltos, a diferencia de las mujeres honestas, que suelen ser representadas con el pelo recogido o convenientemente oculto tras un discreto tocado.

Se dice que ejercían dominio sobre las fieras, de ahí que a veces también se las represente cabalgando panteras (animales que tiran del carro de Dioniso) o con cachorros de lobo en los brazos. Cuando alcanzaban el éxtasis tenían una fuerza desmesurada que les posibilitaba matar y descuartizar animales que posteriormente devoraban crudos.

Según Robert Graves, lo más probable es que tanto las Ménades como los acompañantes masculinos del cortejo de Dioniso, los Sátiros (Faunos para los romanos) comieran setas alucinógenas -en concreto Amanita Muscaria- y masticaran laurel -que contiene cianuro de potasio-. Si a ese coctail le unimos el vino y la cerveza de hiedra, entendemos perfectamente su estado de desvarío continuo, lo difícil es entender cómo podían mantenerse en pie.

Dioniso con Ménades y Sátiros, ánfora griega de figuras negras
En ocasiones se confunden con las Bacantes, las mujeres humanas que se entregan al culto al dios y que participan de los misterios báquicos, ceremonias secretas prohibidas a los varones. En estos ritos báquicos las matronas y las doncellas subían en procesión a un monte solitario y durante unos días, sin contacto con hombre alguno, se entregaban al desenfreno. El objetivo era llegar al "entusiasmo" (la posesión por el dios) por medio de alcohol y alucinógenos que eran proporcionados por las mujeres adultas, que ejercían de sacerdotisas ante las más jóvenes.

Las Ménades, asimiladas con las Bacantes, desempeñan un papel importante en cierto número de leyendas transmitidas por la literatura. Así, en la tetralogía de Esquilo dedicada a Licurgo y que hoy está perdida, encontramos a Dioniso y su cortejo de Ménades intentando atravesar Tracia donde ellas son capturadas y hechas prisioneras junto a sus compañeros los Sátiros.

Dioniso y dos Ménades, ánfora de pinturas negras. Pintor de Amasis 540-530 a.C.
En la leyenda de Orfeo aparecen como las autoras de su muerte: enviadas por Dioniso encuentran a Orfeo plácidamente dormido junto a su lira y lo despedazan, arrojando sus miembros al río.

Eurípides nos las presenta en el monte Citerón, donde encuentran a Penteo, rey de Tebas, escondido detrás de un pino, espiando los ritos. Incapaces de reconocerlo le descuatizan y la propia reina, en pleno éxtasis báquico, clava su cabeza en un tirso creyendo tener la cabeza de un león. Ese fue le castigo de Penteo por no haber creído en el dios y haberlo acusado de charlatán e impostor.

Por último, en la leyenda de las Miníades, son las tres hijas del rey Minia las que sufren el castigo por no querer rendir culto al dios y preferir quedarse en casa tejiendo en lugar de acompañar a las demás mujeres al monte donde celebran las fiestas.  Se dice que de los taburetes donde estaban sentadas empezaron a brotar hiedra y vid y del techo manó leche y vino, al tiempo que resonaron en los aposentos los rugidos de las fieras mezclados con el sonido de las flautas y tamboriles. Asustadas, las Miníades enloquecieron, y en pleno delirio confundieron con un cervatillo al pequeño Hípaso, hijo de una de ellas, y lo descuartizaron. Luego, coronándose de hiedra, corrieron a la montaña a reunirse con las demás mujeres.

6 Comentarios:

Anónimo dijo...

interesante estas historias, a mi me encantan, son muy bonitas para dibujar

Ángeles dijo...

Gracias por el comentario. Me alegro de que te guste la Mitología y te sirva de inspiración. Si quieres enviar un dibujo sobre algún tema, lo subiré a la página encantada, evidentemente con tu nombre. Un saludo.

Ricardo dijo...

En algún lado leí que el tirso que portan las ménades es una caña hueca donde almacenaban plantas medicinales o entéogenas, pero no recuerdo la cita...¿Sabes algo de esto?...Felicitaciones por tan bonita página...Ricardo

Tanita Tana Taner Tannana dijo...

SOY UNA MENADE, UNA LOCA, SALVAJE Y REBELDE QUE DESVARIA Y CELEBRA FIESTAS... ORGIAS INSTINTIVAS :)

Emmanuel Santana dijo...

Hola, qmuy interesante la informacion, queria saber si hay algo asi como un cantico, o bien que tipo de rituales hacian, gracias.

Hakim El Hafi dijo...

Os recomiendo leer "Mitos griegos" de Robert Graves el cual se compone de dos volúmenes.
Buena información,

Aquí encontré una ubicación (coordenadas) de una lugar llamado Nisa en Àfrica en Google Maps.

Ubicación 1 Nisa, Àfrica: 29.333810, 15.156649

Ubicación 2 Nisa, Àfrica: 33.269786, 10.698236

Saludos!!