CALZADAS ROMANAS

La red de calzadas al final de Imperio
Las calzadas romanas

ciudades romanas
Principales ciudades del Imperio
La expansión de Roma hizo necesaria la creación de una red viaria que conectara la capital  con las principales ciudades del Imperio. Para ello se construyeron cerca de cuatrocientas calzadas, las llamadas “viae” ( nominat. pl. de via),que a lo largo de cien mil kilómetros unieron los puntos más remotos del territorio controlado por Roma.

Originariamente su finaliidad fue facilitar el desplazamiento de las tropas y asegurar los suministros de víveres y materiales, además de  posibilitar la comunicación entre los distintos puestos de mando.

La primera vía, la Vía Apia, fue creada en el 312 a. C. por Appio Claudio el Ciego y unía Roma con Capua. En época de César, Italia contaba ya con numerosas vías, pero, fuera de Italia, el número de calzadas era todavía reducido. Al final de la República Romana, todo el territorio de la península italiana estaba recorrido por estos grandes ejes, cada vía lleva el nombre del censor que la había creado. Estas vías estaban pavimentadas sólo excepcionalmente: dentro de las ciudades y sus alrededores (con excepción de la Vía Apia, que poco a poco se pavimentó en todo su recorrido). En otros lugares se rellenaban con arena y grava extraídas de canteras abiertas en las proximidades.

Fuera de Italia las calzadas todavía escaseaban y  su uso era casi exclusivamente militar. Sin embargo, a medida que el Imperio se fue extendiendo, el estado romano adoptó el mismo esquema de comunicación para las nuevas provincias, a fin de acortar las distancias administrativas y  facilitar la centralización de la administración .

MiliarioCapara
Miliario de Nerón. Cáparra (Cáceres).
Por su parte, los comerciantes romanos vieron rápidamente el interés económico que ofrecían estos caminos. A diferencia de otras civilizaciones del Mediterráneo, que habían basado su desarrollo casi exclusivamente en sus puertos, ellos crearon una red de rutas comerciales por tierra al tiempo que continuaban con la flota comercial. Este cambio les permitió llegar a lejanas ciudades  del interior y también posibilitó que regiones enteras se especializaran en productos determinados y comerciaron entre sí; de esta manera sabemos que eran famosos el vino y aceite de Hispania,  los cereales de Numidia, la cerámica y los productos cárnicos (ahumados, salados ...) de la Galia, etc.

El punto de partida de las vías era una columna de mármol revestida de oro llamada “Miliarium Aureum” que se hallaba en el foro romano. Era un monumento de bronce de época de Augusto ubicado cerca del templo de Saturno. Se consideraba que todos los caminos comenzaban en este punto y todas las distancias del Imperio romano se medían con relación a él. Según Schaaf, la antigua frase “todos los caminos conducen a Roma” es una referencia a este lugar específico.

En intervalos muy regulares los ingenieros romanos incluyeron en los bordes de las "viae publicae" y "vicinales" otras piedras "miliares", los llamados miliarios.  Eran columnas cilíndricas de 2m de altura y de 50 a 80 cm de diámetro clavadas en el terreno unos 80 cm y servían para indicar las direcciones y las distancias. En ellas figuraban diversas inscripciones que podían informar del nombre del emperador que ordenó la construcción o renovación de la vía, de la distancia entre este lugar y las ciudades próximas, de los principales cruces de carreteras o de las fronteras. Su nombre  deriva de “milla, la unidad métrica que designa los mil pasos, y que en nuestro sistema decimal  equivaldría a mil cuatrocientos ochenta y un metros con cinco centímetros (un kilómetro y medío aproximadamente).

A lo largo de las calzadas, cada veinte o veinticinco millas era posible encontrar posadas o albergues, áreas de descanso y negocios de aprovisionamiento de víveres o de cambios de caballería. (ver Instalaciones).

Roma - Via Appia Antica
Vía Appia Antiqua, Roma
Las calzadas también atravesaban ciudades; en estos casos la forma de las calzadas era desigual: presentaba una ligera elevación en el centro para facilitar el desalojo de las aguas y que éstas no inundaran la superficie. El agua que escurría por los desniveles laterales se recogía en unas fosas construidas para ello. Estas calles disponían de unos bloques de piedra, separados regularmente entre sí, que permitían cruzar de una acera a otra en días de lluvia e impedían que los vehículos alcanzaran velocidades peligrosas. Por esta razón, la distancia entre las ruedas de los carros se ajustaba siempre a la distancia entre estas piedras.

A partir del siglo III, las fronteras del mundo romano son desbordadas por los pueblos del este, es el comienzo de las grandes invasiones: ostrogodos, hunos, visigodos (los "bárbaros"), y estos pueblos invasores  se desplazaron por una red de carreteras de calidad excepcional. Las vía romanas, que fueron un elemento clave para la expansión del Imperio, también fueron decisivas en el momento de caída.
La construcción de las calzadas
  • En primer lugar se decidía el proyecto y se encargaba a los técnicos, los mensores romanos, la delimitación de la ruta. Para ello se servían de instrumentos de topografía como la dioptra o la gruma.
  • De forma general, las vías romanas se caracterizan por ser muy rectilíneas en los terrenos llanos y evitar al máximo las zonas inundables y las inmediaciones de los ríos.
  • Después de tomar las medidas, los topógrafos señalaban la ruta por medio de hitos.
  • Para completar la preparación del trazado se llevaba a cabo el desmonte y la tala de árboles.
  • A continuación se señalizaba el ancho de la vía;  para ello se  excavaban a ambos lados del camino sendos surcos que eran cubiertos con  grandes losas de piedra. Entre ambos surcos se cavaba una fosa  profunda, si era posible  hasta encontrar roca.
  • Sobre el fondo de la fosa se disponían cuatro capas de mampostería. De abajo a arriba eran:
    • El statumen: Era la primera capa y servía para nivelar el fondo de la fosa; estaba formada por grandes piedrascapas-calzadas romanasunidas con arena y mortero, a las que, si era posible, se le añadían estacas con el fin de aumentar su resistencia; este tipo de cimientos podía variar de una zona a otra en función de los distintas calidades del terreno. Solía tener entre 30 y 60 centimentros de profundidad.
    • El rudus o ruderatio: Una segunda capa, más fina, formada por  grava, mortero y fragmentos de ladrillo.
    • El nucleus: La tercera capa, tambíen fina, era una mezcla de cemento barro y ladrillos y servía como revestimiento.
    • El summum dorsum: La cuarta capa, el auténtico pavimento,  podía suponer aproximadamente una cuarta parte, en altura, del total de la sección de la calzada (desde la cimentación hasta la superficie). Podemos encontrar tres tipos de pavimentación:
      • Tierra batida y nivelada (en las vias terrenas)
      • Mezcla de piedras pequeñas y gravilla (en las “viae glarea stratae”)
      • Losas planas de piedra (en las viae silice stratae).
      •  Lo usual, según Melchor Gil, es que las vías enlosadas, por su elevado coste, solo existieran en los accesos a las ciudades, así como en los cruces de caminos o en zonas de suelo inestable.
Tipos de vías

Desde el punto de vista técnico Ulpiano distinguió tres tipos de vías según el tipo de pavimentación::
  • Via terrena, que era una pista de tierra batida y nivelada
  • Via glarea strata, una pista con calzada recubierta de gravilla
  • Via silice strata, pista pavimentada con piedra (Los romanos desarrollaron especialmente este último tipo).
Desde el punto de vista práctico los escritos de Siculus Flacus,mensor del siglo I, nos dan la siguiente clasificación:
  • Las viae publicae:
    • Fueron las principales vías del Imperio
    • Comunicaban entre sí las ciudades más importantes.
    • También eran llamadas viae praetoriae (vías pretorianas), viae militares (vías militares) o viae consulares (vías consulares).
    • El Estado se hacia cargo de la financiación de su construcción, pero se requería también una contribución de las ciudades y de los propietarios de las zonas atravesadas por estas vías, los cuales debían garantizar su mantenimiento.
    • A menudo llevan el nombre de la persona que inició el proyecto de su construcción ( Via Agrippa,  Vía Domitia, vía Apia).
    • En Italia, la gestión se dejaba entonces bajo la vigilancia del curator viarum, un funcionario del Estado que daba las órdenes para hacer trabajos en la vía y para sus reparaciones.
    • El promedio constatado del ancho de las viae públicae era de 6 a 12 m.
  • Las viae vicinales
    • Partían de las vías públicas
    • Permitían unir entre ellas varias localidades (un “vicus”  es un pueblo grande) en la misma región.
    • La mayoría de las vías de la red eran de este tipo.
    • La anchura media de una viae vicinalis era de alrededor de 4 m.
  • Las viae privatae
    • Unían las propiedades privadas, las villae, con las viae vicinales et publicae.
    • Eran particulares, reservadas para uso exclusivo del propietario que la financiaba en su totalidad.
    • La anchura media de una via privata era de 2,50 a 4 m.

        
Las instalaciones de las vías romanas

La construcción de una vía romana no se detiene al final de la obra. Un conjunto de añadidos permitirá a los viajeros desplazarse en las más rápidas y mejores condiciones posibles.

1. Obras de ingeniería
  • Vados
    • Las vías a menudo cruzan por vados.
    • Un vado es la parte de un río con fondo firme y poco profundo, por la cual se puede pasar andando o en determinados vehículos.
    • Estas zonas suelen estar simplemente empedradas o con piedras trabajadas con cal, con el apoyo de vigas de madera.
    • Las excavaciones, sin embargo, han sacado a la luz vados de gran importancia, hechos de grandes bloques y con un muro de sostén, una parte más baja que canalizaba el agua y una calzada para los pasajeros.
    • Estos vados evolucionaron en ocasiones hacia puentes de madera o piedra. 

    • Puentes
      • Puente Mulvio (Milvio) -Via Flaminia En un primer momento los puentes eran de  madera y se levantaban sobre una base de pilotes.
      • La innovación más espectacular de las vías romanas fue la construcción de puentes de piedra en los ríos de anchura media.
      • Se permitía así la continuidad de la circulación incluso en la época de crecidas de los ríos.
      • Estas obras a menudo han perdurado a través de los siglos y todavía se usan hoy o bien, después de su destrucción, sus cimientos han servido de base para la reconstrucción posterior.
      • El primer puente de piedra fue el pons Aemilius, construido en el siglo II a.C. en Roma.
      • Hubo que esperar hasta el año 109 para que se levantara un puente fuera de la ciudad ubicado en el trazado de una vía. Se trata del puente Mulvius, en la via Flaminia.
      • Puente de Treveris en AlemaniaDependiendo de la anchura a cruzar, los puentes pueden tener un solo arco o contar con varios arcos. En este último caso, cada pilar tiene un espolón dirigido aguas arriba, que permitía, durante las crecidas, evitar que los pilares retuvieran gran cantidad de objetos flotantes y que el puente se convirtiera en una presa que fuese una amenaza para su solidez.
      • Se construyeron también puentes mixtos en los que los pilares se hacían de piedra, pero la cubierta del puente era de madera.
      • Para cruzar los ríos más anchos, los romanos habían desarrollado los puentes de barcos; estos eran unos  pontones con una zona sólida, construida en cada orilla, a la que se unían los barcos que estaban en el agua. Los  pilares de anclaje dentro del mismo río, los hacía muy estables.
      • El sistema de barcas de pago para transportar de una orilla a otra pasajeros y mercancías fue también ampliamente utilizado. 

      • Túneles Tunel de Furlo, via Via Flaminia Antica
        • En zonas montañosas, y cuando las vías no podían seguir rectas, fueron excavados  pequeños túneles reforzados por muros de sosten y tableros en los laterales que evitaran los derrumbamientos.
        • Asimismo existían en las grandes vías túneles de gran longitud, que podían alcanzar varios centenares de metros, o incluso 1 km, como los tres túneles romanos de los Campos Flégreos, cerca de Nápoles.
      2. Otras construcciones
      • Estaciones de descanso y albergues
        • La mutatio es una estación de descanso cada 10 o 15 km  que solía usarse  también  para el cambio de montura.
        • Cada tres mutationes había una mansio.
        • Las "mansiones"  (plural de mansio-mansionis) eran las precursoras de los hoteles y albergues;  entre ellas mediaba una distancia de entre 30 y 50 kilómetros y solían estar pintadas de rojo para facilitar su identificación.
        • Eran dirigidas por el "caupo", estaban bien equipadas y, posiblemente, permitían pasar allí la noche.
        • Ofrecían un albergue para la cena, un servicio de establos -stabulum- para los caballos, un herrero e incluso un encargado del mantenimiento de los vehículos.
        • Han llegado hasta nosotros muchos escritos sobre la vida en esos albergues. Solían tener muy mala reputación y los viajeros preferían acampar en las cercanías, usar el deversorium (vivienda pública para los ricos), o mejor, practicar la hospitalidad (hospitium) invitándose por medio de una carta de presentación. 

        • Almacenes de mercancias
          • Surtían a la capital del Imperio. 

          • Fortalezas y campamentos militares
            • Garantizaban la seguridad de las vías.
            • Algunos son verdaderas fortalezas.
            • La guarnición también podía servir para la reparación de la vía.
          Los documentos de las rutas

          La labor de los topógrafos no se limitaba al cálculo y señalización de las vías. Gracias a la enorme cantidad de datos que se recogieron por escrito (distancias entre las ciudades, obstáculos, puentes, etc) fue posible la elaboración de mapas, catálogos y registros en los que los viajeros romanos pudieron encontrar indicaciones sobre las distancias o los albergues, la duración de las etapas, los obstáculos o lugares notables (ciudades, santuarios), que era lo que más importaba en esos momentos. Cabe destacar:
            Fragmento de la tabla Peutingeriana
          • La Tabula Peutingeriana
            • Es el documento más conocido que ha llegado hasta nosotros
            • Para algunos se trata de una copia,  realizada en el siglo XIII por un monje alsaciano, del documento elaborado al comienzo del siglo III por Castorius. Para otros es una copia del mapa del Imperio de Agripa destinado a su suegro, el emperador Augusto.
            • Toma su nombre del humanista Konrad Peutinger
            • Se guarda en la Biblioteca de Viena (Austria).
            • Es un rollo de pergamino de 6,75 m de largo y 0,34 m de alto.
            • Representa el mundo conocido en esa época, desde Inglaterra a África del Norte y del Atlántico hasta la India.

            • El Itinerario de Antonino
              • Es el precursor de las modernas guías de viaje
              • Contiene una lista de todas las vías, etapas y distancias.
              • Se inspira en la Tabula Peutingeriana
              • Fue redactado durante el reinado de Caracalla del cual toma su nombre, pues este emperador pertenecia a la gens Antonina.
              • En la  época de la Tetrarquía al final del siglo III,fue reformado ya que nombra a Constantinopla.
              • Probablemente fue hecho a partir de un mapa mural.

              • Los Vasos de Vicarello 
                Vasos de Vicarello
                • También son conocidos como  Vasos Apolinares.
                • Son cuatro vasos de plata en cuyas paredes están grabados los nombres y las distancias entre las distintas estaciones de la vía que llevaba de Gades a Roma
                • Fueron descubiertos en las termas de Vicarello, sobre el lago Bracciano (Acquae Apollinares), cerca de Roma, en 1852.
                • Se cree que son exvotos de algún gaditano que buscaba la salud en las aguas del lago.
                • Actualmente se conservan en el Museo de la Villa Giulia, en Roma.
              Calzadas romanas en Hispania

              En nuestro país, las principales autopistas de la época eran cuatro:

                Calzadas en Hispania
              • Vía Hercúlea, también llamada vía Augusta, que unía Ampurias con Cádiz a través de toda la costa mediterránea. Entraba por los Pirineos y, desde la Junquera, llegaba a Tarragona para continuar por Tortosa, Sagunto, Játiva y Cartagena. Desde allí entraba en Andalucía atravesando poblaciones tan destacadas como Cástulo, Córdoba o Itálica hasta llegar a Cadiz.

              • Vía del Norte: Unía Tarragona con Astorga, ciudad en la que enlazaba con la vía de la Plata. Finalizaba en Lugo en donde conectaba con la vía del Atlántico. Atravesaba ciudades como Lérida, Zaragoza, Numancia, Calatayud, Clunia, Palencia, Astorga y León.

              • Vía de la Plata: unía Itálica (muy cerca de la actual Sevilla) con Astorga. Su tramo más importante era el que unía Mérida y Salamanca, dejando a su paso poblaciones como  Alcántara o Cáceres.

              • Vía del Atlántico: Partía de Huelva a través de toda la costa atlántica conectando ciudades como Beja, Lisboa, Coimbra, Braga, Iria Flavia y La Coruña. Finalizaba en Lugo.
              Mapas
                                      
              Imágenes
              Topografía   Documentos  
              Groma513 Groma dioptra7 Dioptra Part_of_Tabula_Peutingeriana439
              La Tabula Peutingeriana
              VasosdeVicarello6
              Vasos de Vicarello
              Miliarios      

              Milliarium aureum

              Miliario de la Mezquita de Córdoba
              Miliario de Nerón (Cáceres) M. de St. Margarethen, Austria
              Calzadas      

              Via Appia Antica, Roma

              Calzada de Santa Agueda, Menorca

              Calzada de Cirauqui, Navarra

              Vía Nova, Lobios (Orense)
              Vías urbanas      

              Vía de Mercurio, Pompeya

              Cardus maximus, Itálica

              Cardo Maximus , Altos del Golán

              Cardo Maximus, Jerash
              Puentes      
              Puente romano de Córdoba
              P. de Cangas de Onís, Asturias

              Puente romano de Salamanca

              Puente de Cirauqui , Navarra